miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL MINISTRO TERTULIANO ES TONTO DEL CULO


Tesis 1ª: Para ser ministro no es necesario ser un especialista.

Salvo contadas excepciones, en ministerios muy concretos, los que llegan a ministros lo hacen por sus cualidades políticas más que por sus competencias en tal o cual disciplina.

¿Qué sabe un notario de educación que no sepa cualquier mortal? Y, sin embargo, Rajoy fue ministro de educación. Como Espe Rancia, funcionaria turística.

Tesis 2ª: Para ser ministro no es necesario ser muy listo.
Las habilidades que se piden para llegar a ser ministro tampoco son nada del otro mundo. Al ministro llegan los hombres de confianza del jefe. Los altos cargos del partido.

Para ser alto cargo del partido no conviene tampoco ser muy brillante. No puede ser más listo que el jefe. Salvo excepciones a los jefes no les gusta que sus subordinados sepan más que ellos y lo demuestre. Al contrario, uno de mis ex jefes despreciaba a dos de sus ayudantes a las que consideraba torpes y perjudiciales en muchas de las tareas que les encargaba pero a la hora de los congresos, a la hora de la renovación de los cargos, privilegiaba la fidelidad y volvía a proponerlas. Se mantuvieron, se mantienen, en la dirección sin temer jamás una idea propia, una idea original.

Tesis 3ª: Para ser ministro es necesario ser un buen burocrata del Partido
Para hacer carrera, un buen político tiene que tener paciencia, contactos y ambición en las proporciones justas. Para mantenerse un político mediocre ni siquiera tiene que tener ambición. Con no significase mucho, con coincidir en dosis razonables con el jefe es suficiente para aguantar. Ya lo dijo Guerra: "quien se mueve no sale en la foto".

Un gran ejemplo es el nuevo presidente de la comunidad autónoma de Madrid ¿alguien le conoce una idea brillante? ¿Ha llegado allí por su oratoria? ¿por su gestión? La carrera de este señor se ha hecho de la mano de Espe Rancia, de su mano ha estado en el Ministerio de Educación y en Madrid. Sus méritos: ser un auténtico pelota o cancerbero de Espe Rancia.

¿Y qué decir de Ana Botella? ¿cuáles son sus meritos? ¿cuál la carrera, profesional o política, que le ha llevado a la Alcaldia?

Conclusión:
Pero vayamos al meollo de nuestro asunto: si para ser ministro ni se necesitan habilidades extraordinarias ni competencias profesionales, los mejores ministros son los que, sabedores de esto último, se rodean de buenos asesores. Como a uno le pueden nombrar ministro de casi cualquier cosa, piénsese en Chacon de ministra de defensa, lo mejor que uno puede hacer, si es listo o lista, es apoyarse en quién sabe de estas cosas.

Hay una excepción a esta regla de oro del buen burócrata y es el Ministerio de Educación. Al contrario que en Medioambiente o Hacienda donde se requieren conocimientos específicos hay dos cosas que cualquier paleto cree que sabe: cómo debería jugar el equipo de fútbol de sus amores y como se debería educar en los colegios e institutos.

El saber primero es un saber inocuo, apto para desahogarse los domingos. Pero el saber educativo en manos de un imprudente puede llegar a ser catastrófico.

El imprudente suele pensar, contra toda evidencia empírica, que la educación fetén era la que él recibió, y recuerda a aquel cura tan simpatico o a aquel profesor tan vocacional que tanto le enseñaron, y todos sus empeños se dedican a retrotraernos 40 o 50 años atrás.

De esta manera una medianía política, situada en el Ministerio de Educación suele resultar un pirómano que, sin siquiera esperar el tiempo imprescindible para ponerse al día, se dedica a opinar y legislar sobre lo que desconoce.

De esta suerte de ministros fue Espe Rancia pero el actual lleva camino de superarla. No podemos olvidar que fue tertuliano y se cree que tiene una opinión sobre casi cualquier cosa. Y, para más inri, a su condición de medianía intelectual, ignorante en temas educativos y tertuliano impasible, el actual ministro añade el complejo de converso nuevo.

En el partido popular abundan ex comunistas que para hacerse perdonar sus pecados de juventud son más extremistas que Aznar: Piqué, Sánchez Dragó, Tersch, Pió Moa son ejemplos de conversos que tienen que transformar todos los días la gaviota en pajarraco para demostrar la firmeza de sus nuevas convicciones.

Como le ocurre a Wert.

De este modo se cierra el círculo. El político mediocre, ignorante en temas educativos, tertuliano de pro, intentando hacer méritos ante sus nuevos amigos se convierte en un tonto del culo.


lunes, 29 de octubre de 2012

Mantener la marea verde (y 2)



Voy a poner mi granito de arena proponiendo, repitiendo, repitiendo, algunas medidas un poco distintas para continuar las movilizaciones dentro de una estrategia de presión continua. Se trata, como ya he dicho en el post anterior, de salir del sota, caballo y rey tradicional en la lucha sindical: asamblea, encierro, manifestación y huelga. Buscar actos llamativos, al estilo de la entrada en Mercadona de Gordillo que consiguió atraer a los medios de comunicación más de dos semanas.



Algunas acciones ya se han ido haciendo el curso pasado y en este caso lo que propongo es 1) unificarlas en días concretos, 2) no convocar otras cosas el mismo día, 3) difundirlas al máximo y con tiempo y 4) darle un lema, un objetivo concreto
 



Por ejemplo, "las aulas verdes en la calle". Esos sábados que se han ido haciendo en distintos barrios y ciudades en los que se hacían actividades educativas en las calles y plazas. Yo habría convocado uno el sábado 20 octubre (día de reflexión de las elecciones gallegas y vascas) con el tema “la democracia y los compromisos electorales”. Habría sido una clase de "educación para la ciudadanía" abierta al barrio. Pero se pueden buscar otros momentos y otros “leiv motiv” a condición de que se hagan con una cierta periodicidad (mensual o trimestral) y de forma coordinada y centralizada.

 
En otros casos, se trata de transformar imaginativamente algunas de las medidas clásicas. Por ejemplo, ya señalabamos en el anterior post de esta serie que Rioja ha demostrado que el encierro puede mantener la tensión del colectivo y procurar la atención informativa, si se trabaja con acciones desde fuera, se busca un lugar del que no te van a echar y haces girar alrededor del encierro las ruedas de prensa y las iniciativas que se te ocurran. Las modalidades pueden ser desde el encierro permanente en el que cada día un colegio, padres, profesores y estudiantes, está “de guardia” encerrado o, como se propone ahora Rioja, el encierro itinerante.

Podrían convocarse como “velatorios por la enseñanza pública” (o “amaneceres de la escuela pública”, según el humor) y ocupar el tiempo leyendo de forma continuada  algún texto, desde la Constitución o el Quijote hasta obras pedagógicas o literarias o históricas, leyendo una página por profesor y buscando, además, que cada día leyera una personalidad pública, actor, músico, político, etc. En Rioja se ha acompañado el encierro con todo tipo de iniciativas, desde un .concierto hasta pegadas de carteles, vestir con la camiseta verde a las estatuas de la ciudad, cadenas humanas rodeando la consejería, etc. 
Alumn@s del IES Vaguada de la Palma (Salamanca) de luto contra los recortes educativos
(Alumn@s del IES Vaguada de la Palma (Salamanca) de luto contra los recortes educativos)


Incluso las huelgas podrían convocarse de otra manera para evitar el desgaste del profesorado y lesionar lo menos posible la situación económica de los docentes.


Desde los paros de 15 a 30 minutos, a comienzo de las clases de primaria y a las 12 de la mañana en secundaria con concentración a la puerta de los centros educativos de profesores y, a ser posible, padres y madres para leer un manifiesto sobre el tema que se acuerde, hasta huelgas rotatorias. Por ejemplo, se podría convocar un paro parcial el 20 de noviembre, aniversario de las últimas elecciones legislativas, para leer un manifiesto sobre un año de legislatura.

O, por ejemplo, si se convocase, como en mi opinión debería hacerse, una huelga estatal contra la ley wertgüenza, se podría convocar  de manera que durase todo  un mes convocándola por comunidades autónomas. Cada día una de las 17 comunidades autónomas.

O una huelga de ocho días en las comunidades autónomas que así lo acuerden parando cada día uno de los ciclos educativos. (Esta convocatoria puede ser ilegal por lo que habría que convocar los ocho días a todo el mundo y, posteriormente, las asambleas decidir que cada ciclo hiciese sólo un día de huelga).

El resto de las movilizaciones, conferencias, concentraciones, bailes, conciertos, concursos de chirigotas educativas, día de la camiseta verde, etc. debe estar planificado y centralizado al máximo. En mi cole del curso pasado y en el de este curso el día de la camiseta verde es el viernes. Sin embargo, en el calendario de movilizaciones de la página web de “la marea verde” aparece el miércoles y en algún sitio he oído que se hacía el lunes. La dispersión no me parece buena estrategia, aunque se asemeje a la guerra de guerrillas, porque da imagen de descoordinación.

En cambio, unificar el día, y difundirlo y recordarlo semanalmente, daría más visibilidad a la acción y daría imagen de organización y fortaleza.


 

Un inciso antes de acabar: Al contrario de quienes defienden no realizar actividades extraescolares, me parece interesante estudiar el concentrar y unificar algunos de los días de salida de manera que salgan todos los centros y, si es posible, en torno también a algún eje de referencia. Por ejemplo: "los servicios públicos como instrumentos fundamentales de la democracia", y salir todos el mismo día a visitar unos, los hospitales, ambulatorios y centros de salud; otros, el canal de Isabel II; otros, la Renfe, el metro, los bomberos, la policía local, etc. etc.

Por último, también habría que estudiar, aunque es posible que el debate todavía no esté maduro, la convocatoria de “huelgas simbólicas”. Como tales entiendo aquellas que son huelga porque serían publicitadas como tales; porque habría carteles y pancartas en los centros, se llevarían pegatinas sobre la camiseta verde y se escribirían cartas a los padres y madres anunciando que se estaba en huelga. Simbólica, porque no se realizaría.

Huelga simbólica, principalmente, porque no descontaría un euro la administración pero si habría autodescuentos de una cantidad significativa que sería entregada a las AMPAS o a las FAPAS para crear un fondo con finalidad educativa: dicho fondo serviría, según los casos, para crear becas de comedor, becas para libros de texto o dotar las bibliotecas o cooperativas escolares.

Una iniciativa de este tipo, bien hecha, una especie de huelga a la japonesa, consigue la misma repercusión mediática que una huelga clásica, evita la guerra de cifras, posibilita un nuevo acto publicitario cuando se entreguen las cantidades recolectadas, acerca al profesorado positivamente a padres y madres en lugar de enfrentarles a ellos y plantea ante la sociedad no sólo que no se es insolidario sino que se está en contra de recortes que van a comerse las entidades financieras y los grandes defraudadores.

Frente a la huelga clásica con sus descuentos que nadie controla, y que, incluso, puede llegar a ayudar al gobierno en sus problemas de déficit, esta alternativa consigue alianzas y da un uso productivo a los descuentos.

Si la iniciativa se repitiese (bajo un nombre llamativo y nunca se debería hacer más de una por trimestre para no quemarlas) en esta segunda ocasión los euros autodescontados podrían ir dirigidos a comprar espacios publicitarios durante varios días para informar de nuestras reivindicaciones en los medios de comunicación (prensa y radio).


Fotos de facebook Página Por la Educación Pública en la Rioja
 https://www.facebook.com/mikel.bujanda#!/groups/educacionpublicalarioja/

Mantener la marea verde (1)


El comienzo del curso escolar ha estado caracterizado por el fracaso de la huelga indefinida, al que ha seguido un amplio desaliento en los claustros, en contraste con la proliferación y dispersión de convocatorias de concentraciones y manifestaciones y, ahora, la huelga general.

Del primer fracaso sorprende su envergadura. Tras todo un curso descalificando la estrategia de los sindicatos mayoritarios, acusándolos de falsear el verdadero sentir de las asambleas y de frenar las movilizaciones, se hubiera esperado que la convocatoria hubiese sido seguida, como mínimo, por el 25% de las plantillas. Aunque ahora se desvíe la atención y las culpas, nuevamente, hacia los sindicatos mayoritarios, el escasísimo 5% de seguimiento nos indica que hay un sector del profesorado que confunde deseos con realidades.

El desencanto en los centros educativos viene causado por el cansancio tras un curso de movilizaciones en el que no se han percibido éxitos concretos sino que, por el contrario, han persistido las agresiones contra la escuela pública y las condiciones laborales del profesorado.

Que el fracaso de la huelga indefinida no sea el canto del cisne de la marea verde va a depender de la capacidad de los sindicatos mayoritarios y las organizaciones que se reclaman del 15M para
1)     reconstruir algún tipo de consenso
2)     presentar una estrategia creíble a unos claustros camino del agotamiento y la desmotivación.
3) ser capaces de encontrar medidas impactantes y mediáticas que permitan proseguir la movilización con el menor desgaste del profesorado.

Se trata de acordar un programa de acción que dé perspectivas a las movilizaciones, que aclare los objetivos que se pueden obtener, de qué manera y con qué horizonte temporal.

El sindicalismo confederal en Madrid consiguió el curso pasado coliderar las movilizaciones a pesar de la desconfianza y el hostigamiento de algún sector y a ello no fue ajeno el sentido común y la experiencia de alguna de las corrientes de Comisiones Obreras que impulsaron el proceso desde institutos de Vallecas.

Sin embargo, hoy parece tan resignado como los convocantes de la huelga indefinida a que el movimiento se desinfle por carecer de motivaciones.

El nuevo consenso ha de plantearse sobre la base de que la lucha va a ser inevitablemente larga y ofrecer una estrategia de presión permanente que, al mismo tiempo, desgaste lo menos posible al profesorado y haga durar la movilización.

Una estrategia que, en primer lugar, diferencie los dos frentes en los que hay que moverse.

Por un lado, en todo aquello que depende de los Presupuestos Generales del Estado: salarios y plantillas, principalmente, hay que explicar al profesorado que no hay soluciones sectoriales ni parciales. Que no se va a descongelar salarios u oferta de empleo público a unos sectores y a los otros no y que, por lo tanto, la confluencia con los otros sectores no sólo es inevitable sino necesaria. Se trata, nada menos, que de cambiar la política económica y en esa tarea la marea verde puede jugar papeles importantes pero no puede triunfar sola.

En este sentido, esa estrategia debe buscar la convergencia y alianzas, principalmente, con otros colectivos de empleados públicos, confluyendo la marea verde en océanos arco iris (por el color de las camisetas de los otros colectivos). Pero también debe confluir en jornadas de lucha con el resto de los trabajadores, incluida la huelga general, en todo lo referido a la pelea contra la política económica, las desigualdades y el injusto reparto de los sacrificios.

Y, sobre todo, debe ser audaz y proponerse la alianza con los sindicatos de enseñanza en los países del sur (los llamados PIGS) para trabajar en la convocatoria de una movilización a celebrar el mismo día, que pueda ser el germen de una resistencia europea coordinada. Una iniciativa así despertaría y animaría la pasividad actual.

En el segundo frente, el frente específicamente educativo, que tiene que ver con las medidas de calidad, atención a la diversidad, nueva ley de educación, segregación de alumnos, privatizaciones, etcétera, habrá que hacer coincidir las movilizaciones con la comunidad educativa, padres, madres, estudiantes. Y, por último, habrá que convocar movilizaciones estatales, al menos, en torno a la nueva ley WERT.

En este marco, donde la CEAPA y el sindicato de estudiantes han dado el primer paso la semana del 15 al 22 de octubre, es más posible conseguir avances a corto y medio plazo, frenar alguna agresión, retirar alguna propuesta.

Para que la fallida huelga indefinida no sea el petardazo, el trueno, que da por finalizadas las tracas de fuegos artificiales del curso pasado, la estrategia de presión continúa que se consensue ha de estar gobernada por un calendario de movilizaciones ampliamente difundido y masivamente conocido. La proliferación de iniciativas de claustros, barrios, plataformas del curso pasado debe continuar, pero ordenada, planificada de alguna manera por algo parecido a una comisión central de movilizaciones que evite que las acciones se solapen y se ocupe de conseguir su máxima difusión y repercusión.

Y debemos hacer un esfuerzo para que las acciones sean lo más publicitarias posible y consigan la atención de los medios de comunicación con el menor coste, también económico, para el profesorado. Hay que salir del “sota, caballo, rey,” de las movilizaciones: concentración, manifestación, huelga, buscando iniciativas lo más mediáticas posibles. Hay que trabajar la propaganda y la publicidad, medidas que causen el desgaste electoral de la administración mientras nos granjean el apoyo de la sociedad.

El encierro permanente de Logroño nos está mostrando un  camino al mantener tensión informativa, y presión con el mínimo desgaste del profesorado. El encierro acompañado de acciones en la calle, cadenas humanas, aulas en la calle, ponerle la camiseta verde a las estatuas, conciertos, etc. ha movilizado a la comunidad educativa, ha procurado alianzas y no enfrentamientos entre padres y profesores y ha revitalizado la movilización, sin desgastar mucho a la mayoría de los docentes.
Fotos de facebook Página Por la Educación Pública en la Rioja 

jueves, 25 de octubre de 2012

ALARMA SANITARIA EN LOS CENTROS ESCOLARES

T. es interina. Se presentó a las oposiciones, y aunque no consiguió plaza, sus resultados fueron lo suficientemente buenos como para que ahora la llamen para hacer sustituciones.

Supongamos, para que la derecha no piense que es un puesto de trabajo inútil, que T. está sustituyendo a uno de los parlamentarios del Partido Popular, en la asamblea de Madrid o en el Congreso, que es profesor de secundaria.

T. es interina y este año 2012 va a cobrar un 33% menos que en el año 2009. Ha pasado de ganar unos 24,000 euros al año, a cobrar tan sólo 16,000. En el año 2010 le bajaron el sueldo un 5%, al año siguiente le congelaron el salario. Éste, además de la congelación, le han quitado la paga extra y han dejado de pagarle los meses de verano. (Mientras, el parlamentario del Partido Popular, al mismo tiempo que cobra su sueldo de parlamentario, cobra los trienios de docente.)

En esos tres años le han subido los impuestos directos, el IRPF, e indirectos, el IVA, mientras que el IPC ha subido alrededor de un 10%.

Así hoy T. tiene un poder de compra que es aproximadamente la mitad del que tenía hace tres años.

! Y T. ha cogido la gripe! Llevaba tres días rumiandola y hoy, finalmente, ha caído: tos, mocos, fiebre…

Pero T. ha ido a clase y está trabajando con 40 adolescentes en un recinto cerrado.

En honor a la verdad no ha ido a clase por "compromiso". Porque, a esta profesional, agredida económicamente y, tantas veces vituperada y culpabilizada por la Administración, es a la que Wert pide "compromiso". (Mientras, la mujer de Wert gana más que T. saliendo un día a la semana en las tertulias de televisión española).

No. T. es una profesional que sabe que la Administración no cubre las bajas de corta duración y que cuando un profesor falta, su ausencia tiene que ser cubierta por sus compañeros.

Por eso, nunca ha faltado sino estaba absolutamente justificado.

A T. la enfermedad le ha parecido siempre un motivo justificado pero hoy, con fiebre y estornudos, ha ido a clase.

Si no va, de  acuerdo con la penúltima agresión a los empleados públicos del gobierno de Rajoy, le descontarán el 50% del salario durante los tres primeros días de baja (el 25% en las dos semanas siguientes). Y eso, tras tanto recorte, no lo soportaría su maltrecha economía.

T. ha decidido curarse la gripe trabajando en clase. Es posible que mañana seis niños se hayan contagiado. Que pasado mañana sean ya una decena, yendo al médico y produciendo más gasto sanitario. A lo peor, como T. pasa por varios grupos, al cabo de una semana sean dos docenas los que falten a clase. Y haya caído otro compañero.

La pelota seguirá girando y girando. 

Pero no seré yo quien cuente el resto de la historia. 

(A veces tengo la impresión de que Wert quiere solventar así el problema de la masificación en las aulas)

lunes, 22 de octubre de 2012

TERSCH como síntoma de la degración de los valores de la derecha

Cuando oímos hablar de austeridad, la mayoría de los empleados públicos  y muchos, muchísimos, de los trabajadores privados no llevamos la mano a la cartera.

Los unos, porque sabemos que nos van a recortar nuestros salarios; los otros, porque suponen que los recortes se contagiaran y, en cualquier caso, saben que los recortes públicos afectan a gran parte de su salario indirecto: la gratuidad de la enseñanza y la sanidad pública, los precios del transporte público, etc.

Y, sin embargo, no tendría que ser así. Los más interesados en que se use apropiadamente el dinero de nuestros impuestos somos quienes los pagamos "religiosamente" a través del descuento en nuestras nóminas. (Quienes no disponemos de otros ingresos que las nóminas somos los únicos que no defraudamos).

Los trabajadores, públicos y privados, queremos que no se despilfarre nuestro dinero sino que se use en cosas útiles y productivas.

Ocurre, sin embargo, que para los malos gestores, esos que nos han llevado a esta situación de crisis, lo fácil, lo sencillito, es recortar salarios y empleo y lo complicado, investigar los múltiples sumideros por los que se desaguan nuestros impuestos.

Hace unos días, viendo un debate en Telemadrid, descubrí uno de esos sumideros al enterarme de que un tal Tersch cobra 500 euros cada noche por una intervención de más o menos dos minutos. 

Supongamos que, agotado por el esfuerzo, el tal Tersch no trabaje los fines de semana (viernes, sábado y domingo) y comprobaremos que al tal Tersch nuestros impuestos le pagan al mes, por menos de 50 minutos de cháchara, la friolera de 8.000 euros. Como cobra por otros dos programas otros 4000, al final se lleva de nuestros impuestos 12000 euros (http://www.elplural.com/2012/11/16/¿cuanto-cuesta-hermann-tertsch-a-los-madrilenos-telemadrid-le-paga-12-000-euros-al-mes/ ) Más de seis veces, 6, lo que gana, en mano, un maestro.

(No voy a meterme con la presunta catadura moral del tal Tersch. Resulta gratificante ver cómo los católicos fundamentalistas del PP perdonan los presuntos pecados de presuntos pederastas, como Dragó, terroristas, como Pio Moa, o presuntos puteros cinematográficos, como el director del Inmundo, en cuanto ponen su pluma al servicio de la calumnia y el rencor).

El salario no recortado de Tersch me parece un síntoma ejemplar de las prioridades y escala de valores de la derecha, capaz de pagar más a un propagandista, por muchísimo menos trabajo, que a diez maestros.

Desconozco los méritos  del tal Tersch pero puedo asegurar que en ningún momento hizo una oposición, en ningún momento participó en un concurso  donde compitiendo con otros candidatos tuviese que demostrar sus aptitudes. De su biografía en Wikipedia parece deducirse que fue uno de esos militantes del Partido Comunista que descubrió, con ayuda de los apellidos familiares, que era más lucrativo ser vocero de la derecha y abandonó sus veleidades juveniles.

Su salario no responde a ninguna lógica del mercado como nos querrían hacer creer. Parece difícil que el tal Tersch pudiese encontrar otra televisión de  extrema derecha donde le pagasen tal cantidad por 50 minutos de trabajo.  Por el contrario, su trabajo, que si desapareciese no originaría ningún cataclismo en Telemadrid o en los medios de comunicación, podría ser realizado por cualquier joven licenciado en Ciencias de la Información por una sexta parte de lo que cobraba el tal Tersch. 

Su salario responde a la escala de valores y el orden de prioridades que la derecha política mantiene incluso en épocas de crisis como ésta. Primero sus asesores y propagandistas, después enseñantes, enfermeros, médicos, etc.

Mientras la sociedad permita estos desmanes, mientras se permita que una televisión propagandista, y que pierde dinero todos los años, page esos salarios a periodistas del pesebre mientras se maltrata y malpaga a sus docentes, será difícil salir de la crisis sin recurrir a políticas autoritarias y a la represión de los disidentes.

(Aqui acaba el post pero no me resisto a comentar otro aspecto. Estoy convencido de que si el tal Tersch leyese esto, alegaría que su trabajo real no es de dos minutos sino que necesita más tiempo para preparar sus intervenciones, documentarse, contrastar fuentes y que lo que a nosotros nos parece una breve homilía de cinco minutos exige mucho mayor tiempo de trabajo.

No le crean. Es la misma cantinela que cuentan los docentes sobre sus horas de preparación de clases, programación, evaluación, coordinación, etc. Esas pamplinas ya fueron rebatidas por Espe Rancia y aplaudidas por el propio tal Tersch. Si no vale para los profesores, no debería valer para el tal Tersch.)

sábado, 29 de septiembre de 2012

Aguirre contra Idefix


Estamos en el año 37 después de Franco. Todo Madrid está ocupado por los tropas fundamentalistas de Espe Ranciae Nerón Aguirrorum… ¿Todo? ¡No! Dos aldeas pobladas por irreductibles galos (y galas) resisten todavía y siempre al invasor...

Desde hace  casi diez años Espe Ranciae  se halla empeñada en que los niños galos hagan, al llegar a 6º de Primaria, una prueba cuya utilidad pocos comprenden. Una supuesta evaluación de diagnóstico cuyos resultados no han servido para implantar planes de refuerzo o mejora en los centros. Más bien al contrario, la FAPA Giner de los Ríos denunciaba ya en 2008, antes de que la crisis nos arrasase, que “los resultados de los cursos anteriores no han aportado mayores apoyos y recursos humanos para los centros que obtuvieron peores resultados y, por lo tanto, no se han visualizado mejoras como consecuencia emanada de los datos obtenidos de la aplicación de la prueba”. 

 La prueba solo ha servido para establecer un supuesto ranking de centros que ignora tanto las condiciones socioculturales de origen o del entorno del alumnado como cualquier otro aprendizaje (en valores o en métodos) que los niños y niñas puedan haber alcanzado. 

Y desde su implantación dos pequeñas aldeas galas, el Trabenco, de Leganes, y el Palomeras Bajas, de Vallecas, se han resistido a celebrar esta prueba.

Aunque Espe Ranciae gusta de presentarse a si misma como una liberal, la verdad es que, como se ve en el nodo telemadrileño, es una emperatriz autocrática que pretende regular hasta los más ridículos detalles de nuestra moral. Y así, aunque Espe Ranciae  defiende de puertas afuera la libertad de elección de los padres, no ha podido soportar que un centenar de padres y madres, año tras año, elijan no hacer la prueba porque creen que las políticas de Espe Ranciae reflejan una concepción del saber basada en aprendizajes conceptuales, memorísticos y sin relevancia alguna, es decir, la instrucción frente a la educación global de la persona; porque creen que refleja una tendencia unificadora y terriblemente injusta que busca medir a todos/as (alumnado, profesorado, centros, ...) por el mismo rasero, sea cuál sea su nivel de partida
Es llamativo que esto lo haga Espe Ranciae  y sus falanges, cuando ellos alentaron la objeción de conciencia contra la “educación para la ciudadanía” y no han parado hasta  convertirla en la nueva versión wertgonzosa de la “formación del espíritu nacional”. 

Sin embargo, debemos asumir que lo que es bueno para sus tropas no es lícito para los galos o galas disidentes y cuando este año, otra vez, el centenar de galas (y galos) decidió no presentar a sus hijos e hijas a una prueba inútil, ella decidió sin respetar la opinión de las familias obligarles a realizar la prueba. Las falanges romanas aparecieron al día siguiente en los colegios galos disidentes y con chulería y prepotencia se prohibió informar a las familias, se encerró a los niños y niñas en lugares donde no pudiesen tener contactos con sus padres o madres, en el caso del Trabenco, y se les forzó a hacer un paripé que ya no sirve para nada puesto que al realizarse un día después, y tras haberse publicado las pruebas en internet, los resultados, aun los miserables resultados que sacan sus ideólogos, no pueden ser publicados ni utilizados.

domingo, 9 de septiembre de 2012

La huelga del 88 de la enseñanza pública no universitaria

Abuelito, abuelito, cuéntame otra vez la huelga del 88.

Pues, verás, C., la huelga tuvo lugar después de las primeras elecciones sindicales de la función pública. Estas elecciones se habían celebrado en diciembre de 1987, casi 10 años después de cuando las habían realizado los trabajadores de los sectores privados.

En las elecciones de la enseñanza pública no universitaria obtuvieron representación ocho sindicatos. Y media docena podían considerarse "progresistas".

ANPE Y UCSTE, sindicatos sólo de profesores, consiguieron el primer lugar pero ninguno alcanzó más del 25% de los votos. Después CSIF, CCOO y UGT. En Galicia y Euskadi tuvieron algún éxito los sindicatos nacionalistas como ELA, LAB y CIG. Y sin representación quedaron sindicatos como CGT o USO.



Abuelito, abuelito ¿por qué hay tanta división sindical? ¿No es más difícil así negociar con la administración que, al fin y al cabo, es única? ¿No se es más débil con tanta fragmentación?

Seguramente tengas razón, C, pero la pluralidad sindical es la que quieren los trabajadores y trabajadoras que votan. Y digo bien, que votan, porque ya en esas elecciones hubo casi un 40% de abstención.

Pero, ya ves, los profesores votan a ocho organizaciones y luego les piden que se pongan de acuerdo y les reclaman unidad.

Abuelito, abuelito, ¿y quiénes eran ANPE y UCSTE?

ANPE era un sindicato sólo de profesores, principalmente maestros, que estaba formado por los cuadros del sindicato vertical que existía en el franquismo. Aunque han ido evolucionando en democracia, sigue siendo un sindicato más bien de derechas.

UCSTE es otra cosa. También era sólo de profesores. También su base principal eran los maestros, pero era, y es, un sindicato de orientación progresista, en la medida en que fue un invento del Partido Comunista de España cuando pensó que en los sectores profesionales era posible el sindicato unitario que no había sido posible en el resto del mundo laboral por la existencia histórica de la Unión General de Trabajadores (UGT).

Sin embargo, cuando UGT resucitó la FETE en la enseñanza, el Partido Comunista se replanteó su estrategia y decidió impulsar las Comisiones Obreras de enseñanza. Lógicamente, tanto viraje no satisfizo a todos sus militantes y muchos se quedaron en UCSTE . Por ejemplo, Julián Angúita, maestro, estaba afiliado a UCSTE y no a CCOO, como parecía lógico y todo el mundo pensaba.

La UCSTE acabó fragmentándose en sindicatos de Comunidad Autónoma y aunque son mayoritarios en muchas de ellas (País Valenciano, Baleares, Cantabria, Catalunya, Canarias) no tienen ninguna representación en Madrid. En Madrid, Comisiones Obreras tiene casi el 50% de los votantes pero hay que decir que la abstención es también el 50%.

 Y, volviendo a tu pregunta anterior, cuando Comisiones Obreras se sienta en una mesa de negociación, la administración sabe perfectamente que sólo le han votado uno de cada cuatro profesores y es más fácil resistirse a sus propuestas.

Abuelito, abuelito, ¿no te estás yendo por las ramas?

Si no me interrumpiera con tus preguntas...

Decíamos que había habido elecciones sindicales en la enseñanza y los sindicatos habían presentado sus programas. En casi todos hablaba de incrementar las retribuciones, incremento que pronto se popularizó bajo el concepto de "homologación retributiva con los funcionarios del mismo grupo de titulación de otros ministerios".

Comisiones Obreras realizó un estudio comparando lo que ganaban de media todos los titulados medios del resto de la administración y lo que ganaba los maestros. Y otro estudio similar para comparar a los titulados superiores con los profesores de secundaria.

Y creo recordar que salió una diferencia de 50.000 pesetas mensuales, más o menos.

Abuelito, abuelito ¿se compararon el resto de las condiciones de trabajo?

Eso no era posible. Ni necesario. Tampoco se tuvo en cuenta que nosotros teníamos un mes más de vacaciones. De haberlo hecho seguramente la diferencia hubiera sido menor.

El caso es que con ese estudio los sindicatos se reunieron y establecieron una plataforma reivindicativa con varios puntos y no solo el salarial.

Se hablaba de interinos, de concurso de traslados, de jubilación. Tendría que consultar mis notas.


(La plataforma unitaria de la huelga de profesores de EGB y enseñanzas medias de la educación pública, se elaboró en enero de 1988 y sus reivindicaciones principales fueron cuatro:
Homologación retributiva del profesorado con los demás funcionarios de igual titulación.
Jubilación anticipada a los 60 años, económicamente incentivada.
Regulación de la responsabilidad civil de los docentes por los accidentes de los alumnos a su cargo.

Estabilidad en el empleo del profesorado interino y reconocimiento de su antigüedad para el acceso al funcionariado.)

Los sindicatos presentaron sus reivindicaciones en la recién estrenada mesa de negociación sectorial y, cuando se encontraron con la negativa de la administración, se plantearon convocar una huelga. La convocaron en marzo

¿Huelga indefinida, abuelito?

No, C, no. Se plantearon, simplemente, dos días de huelga como demostración de fuerza ante la administración. Y el seguimiento fue tan masivo que sorprendió a los propios convocantes: un 80% del profesorado se puso en huelga. A pesar de eso la administración se resistió a mover ficha y los sindicatos tuvieron que establecer un calendario de movilización intermitente. Se convocaron dos o tres días de huelga cada dos o tres semanas. Y las convocatorias se mantuvieron con similar grado de seguimiento. Apenas se bajó un 5 o un 10% de los huelguistas.

¿Y el ministerio cedió, claro?

Ojalá las cosas fueran tan sencillas. El ministerio se resistió, claro. Argumentó que era imposible comparar los trabajos de unos y otros funcionarios y que Hacienda no tenía dinero para tanto docente. Además, imagino que pensaban que sentaría un pésimo precedente para el futuro y no sólo de los profesores. Si cedían, se exponían a huelgas de otros funcionarios e incluso a nuevas huelgas en la enseñanza por otros motivos.
Así que lo que hizo fue una oferta mínima en  2 tiempos.

¿Estabais en un callejón sin salida?

La cosa estaba complicada, sí. No se sabía cuánto tiempo más iba a aguantar la gente de huelga tras los descuentos de 20 días. Y algunos sindicatos se pusieron nerviosos. En la mesa había cinco sindicatos. Los sindicatos de la derecha, ANPE y CSIF, pensaban que sus bases, gente más bien de orden, estaban cansados de tanta huelga, que eso era cosa de rojos; la Unión General de Trabajadores estaba preocupada por el desgaste al que estaba sometiendo a un gobierno socialista, un gobierno hermano, al fin  y al cabo, y un sector de UCSTE pensaba que ya no se podía conseguir más, que el ministerio no iba a ceder más y que no merecía la pena que nos siguieran descontando si no iba a haber mejores ofertas sobre la mesa. Comisiones Obreras mismas estaba preocupada: ¿cuánto tiempo más podíamos mantener los profes la movilización con el mismo nivel de fuerza si el ministerio no cedía?

¿Y entonces convocasteis la huelga indefinida?

No, nunca hemos sido suicidas.

Una noche aciaga el ministerio volvió a reunir a los cinco sindicatos y les dio un ultimátum. O aceptaban su última oferta y ya seguirían negociando el curso siguiente o se rompían las negociaciones. ANPE,CSIF y UGT aceptaban, Comisiones lo rechazaba y UCSTE dudaba. UCSTE era la clave. Si firmaba la oferta, habría acuerdo, si no, UGT tampoco la firmaría y la derecha se echaría para atrás.

Durante toda la noche Comisiones trató de impedir que UCSTE firmase. Los de Comisiones sabían que si cuatro sindicatos firmaban y uno no, la gente no haría distinciones. Se olvidaría de quien había firmado al cabo de dos meses y hablaría de la traición de los sindicatos, así en general.

A las cuatro la madrugada, Comisiones se dio por vencida. UCSTE firmaba. (Uno de los cuatro negociadores de Comisiones Obreras sentenció: "no podemos hacer más, dejarles que se hundan")

Maravall asegura que el preacuerdo firmado con los sindicatos "es el límite y el máximo posible"

  • Comisiones Obreras pedirá a los profesores el voto negativo en el referéndum

¿Y así terminó todo?

No. Los firmantes eran conscientes de que lo firmado era poco e iba ser rechazado por las asambleas donde suele ir el profesorado más militante o concienciado  y trataron de conseguir legitimidad convocando un referéndum para ratificar el acuerdo alcanzado.

Pero el resultado del referéndum fue abrumador. Hubo una participación masiva y un 82% del profesorado rechazó la propuesta. (Si tuviera por aquí mis notas te daba los datos exactos de participación).

Los resultados no admitían dudas o interpretaciones y los firmantes no tuvieron más remedio que desdecirse.

¿Y qué pasó entonces?

Comisiones Obreras pretendía que, tras el referéndum, fuera el ministerio quien tuviese que mover ficha y proponía esperar un poco. Pero los sindicatos radicales, apoyados ahora por los sindicatos firmantes, propusieron una huelga indefinida. El argumento de los firmantes era, algo enfadados y mosqueados, que si no se aceptaba la oferta del MEC, lo consecuente era ir a por todas.

Aunque Comisiones Obreras pensaba que la voluntad del profesorado ya estaba demostrada con el aplastante resultado la consulta y que la huelga indefinida sería minoritaria, cedió para no romper la unidad otra vez y no ser acusada de boicotear la movilización. La huelga indefinida se convocó y a los tres días se desconvocó por falta de seguimiento. Fue el estertor del movimiento. Llegó junio y el curso terminó como había empezado pero con la gente quemada, con 10 días menos de salario y llamando traidores a todos los sindicatos.


CC OO mantendrá la huelga intermitente sólo en caso de contar con apoyo mayoritario

http://elpais.com/diario/1988/05/28/espana/580773607_850215.html

Vaya palo, abuelito, y vaya marrón

Sí. Sin embargo, en Comisiones se hacía el análisis de que el ministerio no tenía más remedio que negociar el curso siguiente si no quería tener un conflicto permanentemente abierto y un profesorado cabreado.

Así que cuando comenzó el curso siguiente, sin convocatoria de huelga ni nada, se pusieron a negociar.

¿Negociar sin huelga?

Las huelgas, cuando se convocan, es para demostrar una fuerza que el otro no te reconoce. Si tus fuerzas están claras no tienes que convocar porque la otra parte ya sabe que, si lo haces, tendrás un seguimiento masivo.

Pero este no era el caso: la gente estaba quemada y no se sabía si volverían a movilizarse.

Es cierto. De hecho, Rubalcaba, que sustituyó al equipo negociador del ministerio, le dijo un día a los sindicatos: "a nosotros nos odian pero a vosotros os desprecian".

Sin embargo, la movilización del curso anterior todavía tenía efectos hasta el punto de que el Ministerio necesitaba un acuerdo para lanzar la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). La ley no podía ser lanzada con el profesorado en contra. Era una situación en la que el coste del desacuerdo podía ser muy grave.

Tras meses de negociaciones, en diciembre, se firmó un nuevo acuerdo retributivo, que incluía los sexenios, un nuevo sistema de acceso a la función pública para interinos, el acuerdo sobre la jubilación anticipada los 60 años, que lo firmó Comisiones en solitario, un nuevo concurso de traslados, el sistema de acceso desde maestros a profesores de secundarias, etc.



Todos felices, por fin?

Ni por asomo. Casi todos los acuerdos tuvieron su crítica y aunque los hemos disfrutado todos los docentes, mucha gente sigue pensando que se podía haber conseguido más, que los sindicatos habían cedido muy pronto y que no había merecido la pena tanto descuento para lo poco conseguido.

Fíjate en que la jubilación a los 60 años, de la que hoy todos lloran su final, fue firmado en solitario por Comisiones Obreras en medio de grandes críticas.

Y cuando alguien critica así, a la mayoría le da por pensar que seguramente se habría podido conseguir algo más si los sindicatos no fueran tan pactistas, débiles y vendidos. De hecho, no sé lo que dirán los militantes de CGT sobre aquella época pero si recurrimos a las hemerotecas veríamos que lo criticaban ferozmente.

¿Y qué pasó en las siguientes elecciones sindicales?

La abstención aumentó otro poco y Comisiones Obreras tuvo un éxito relativo. Se convirtió en el primer sindicato de la  enseñanza pública pasando del 17% de representatividad al 23%.

La verdad es que me pareció poco rédito para tan buen trabajo.

¿Y tú qué hacías entonces, abuelito?

El abuelo tiene el orgullo de haber estado liberado por Comisiones Obreras durante esos años. Que me pagasen por defender a los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza pública y a esta enseñanza pública siempre me ha parecido un chollo. Ya sé que para otros eso de haber estado liberado, y tanto tiempo, me convierte en un burócrata de mierda, uno de esos traidores que huyen de la tiza. Yo nunca me he visto así y no sólo porque pensaba que era algo temporal, aunque se fue alargando en el tiempo. He tenido la suerte de poder elegir entre dos trabajos que me apasionan por igual. Y eso de poder elegir me ha evitado tener que tragar con piedras de molino o aguantar cosas que no me gustasen porque no tenía adonde ir.

(Durante mi época de liberado he  encontrado vagos, torpes, aprovechados y trepas y demás calaña. Pero en  igual medida que en cualquier otro gremio. Como en la mayoría de los claustros. Incluso menos que en algunos sectores, como, por ejemplo, los diplomáticos. Pero si el número de mala gente es igual que en el de cualquier sector, el número de buena gente es, sin embargo mayor. Gente desinteresada cuya única motivación es mejorar las condiciones de trabajo de sus compañeros y defender la enseñanza pública he encontrado muchísima).

El abuelo se liberó para Comisiones Obreras en septiembre de 1984. Entonces sólo había ocho liberados para todo el territorio MEC y sólo uno para Madrid. Ese fue el abuelo.

Al curso siguiente o dos cursos después, ¡ay, la memoria!, aumentaron los liberados. Y al abuelo le nombraron "secretario de acción sindical estatal de la enseñanza pública". En el argot sindical, eso significaba que cuando se convocó la huelga de 1988 el abuelo era el máximo responsable de las movilizaciones y uno de los cuatro miembros de la comisión negociadora de Comisiones Obreras en ese proceso.