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domingo, 29 de septiembre de 2013

Llamamiento urgente a UGT, CCOO Y STES

Llamamiento urgente a UGTCCOO Y STES

Los que me conocen saben que no soy partidario de las huelgas indefinidas. Si las cosas fueran tan fáciles como algunos vociferan: "Hago huelga indefinida y consigo mis reivindicaciones" todos los sectores estarían convocando huelga indefinida. 

Creo, sin embargo, que en Baleares nos estamos jugando tod@s mucho. 

Por un lado, porque creo que es la primera vez desde que llegaron al gobierno en 2011 que pueden perder por una movilizacion social. Porque, además, lo que está en juego no es dinero sino modelos educativos y ni Hacienda ni FMI o Troika tiene nada que decir.

En segundo lugar, porque creo que si el movimiento sale derrotado en Baleares, todos saldremos derrotados y costará más montar movilizaciones en cualquier otro lugar.

Es necesario impulsar la solidaridad del resto de España con nuestros compañeros. Y la mejor solidaridad es la económica. Y es urgente. 

Se puede hacer de forma clásica, estableciendo un día para que tod@s los docentes contribuyan con 50 euros a la caja de resistencia. Sin embargo, yo voy a hacer una propuesta algo más barroca.

MI propuesta es que se convoque una huelga de solidaridad el viernes que viene. Durante toda la semana los medios hablarán de la huelga, sus motivos y su ilegalidad (hay que convocar con 10 días de antelación). El jueves se desconvoca y se dice que todos los huelguistas darán 50 euros a la caja de resistencia de Baleares. (Creo haber oído que la marea blanca también hizo una falsa huelga para recaudar fondos para su asesoría jurídica, la que ha logrado parar la privatizacion de los tribunales en los juzgados: es una forma muy provechosa de utilizar los descuentos de una huelga)

Sea como sea, los sindicatos que convocan en Baleares y tienen presencia estatal deben hacer, y no solo decir, algo.

jueves, 4 de abril de 2013

Las evaluaciones externas son inutiles


Me publican en Nueva Tribuna un resumen de anteriores post sobre el tema



http://www.nuevatribuna.es/opinion/juan-carlos-jimenez/las-evaluaciones-inutiles/20130404172126090575.html

Las evaluaciones inútiles

Juan Carlos Jiménez |
nuevatribuna.es | 04 Abril 2013 - 19:49 h.
La última ocurrencia de la Consejería de Educación de Madrid ha sido la de pretender evaluar a los niños y niñas de 5 años cuando terminan la etapa no obligatoria de educación infantil. Sinceramente, la única explicación que encuentro para tal desatino es que alguien esté haciendo negocios con las llamadas evaluaciones externas.
Es cierto que en estas cosas el PP juega a favor de corriente. Porque resulta difícil para quienes han sufrido durante toda su escolarización un sistema educativo basado en los exámenes entender la crítica a las evaluaciones externas que ha generalizado el PP, hasta el punto de que, durante la primaria, ya se sufren cada dos cursos. A los ocho, a los diez y a los doce años.
Para la sabiduría popular del ciudadano medio, el examen es la piedra angular del sistema educativo y, si no queremos comprobar los conocimientos de nuestros alumnos y alumnas en un examen, será porque tenemos algo que esconder o tememos que fracasen.
Sin embargo, hasta para los críticos, la evaluación forma parte del proceso educativo y es un instrumento que utilizamos para conocer el progreso o las dificultades de nuestros alumnos. Así que, cuando criticamos las pruebas externas, nos estamos refiriendo a otras cosas y a otros miedos.
Primero, la evaluación externa no aporta ninguna información relevante sobre el niño o niña evaluado. Salvo que se abra un proceso general contra el profesorado, salvo que se le considere incompetente o excesivamente subjetivo o parcial, el profesor o profesora que está con los niños y niñas varias horas a la semana durante diez meses es el más indicado para realizar una evaluación global que tenga en cuenta lo que se han esforzado o ha dejado de esforzarse, la actitud, el interés o desinterés, los progresos, las limitaciones y los resultados alcanzados por los estudiantes.
Ninguna prueba va a proporcionar mayor información que la observación permanente y cotidiana.
Si esto es así, si la evaluación externa no aporta ningún dato relevante sobre el alumnado, debería servir, al menos para  diagnosticar los problemas, déficits y necesidades del sistema educativo y los centros escolares.
Optimista previsión: a pesar de la alarma con la que se difunden los resultados, no se conoce cuál ha sido el diagnostico ni se ha presentado ningún plan de actuación de gobierno alguno para superar la situación, para ayudar a los centros peor valorados o mejorar las destrezas del profesorado. Finalizada la evaluación, y terminada la publicidad maliciosa sobre los resultados, la actuación del gobierno continúa “a su bola”, independiente de las conclusiones que se hayan sacado. ¿Qué justificación tiene que, con la alarma que sienten y pregonan en la Comunidad madrileña, la pionera en estas lides, los planes educativos y los recursos que se ponen en marcha hayan ido a reforzar el aprendizaje de inglés, que no se valora en las pruebas internacionales, o la competencia informática, que tampoco?
Un diagnostico serio y no una actuación para la galería, de esas que le gustaban tanto a Aguirre, habría llevado a analizar la adecuación o no de los programas, de las metodologías didácticas utilizadas, de la formación del profesorado, de las ratios y de los instrumentos de apoyo, etc. Y, después, a diseñar un plan de mejora.
Así pues, al final, la evaluación externa solo se usa para comparar centros.
Aunque ni para eso sirva. En primer lugar, se ha repetido tantas veces, porque los grupos que se comparan solamente tienen en común la edad pero son bien diferentes en cuanto a composición social, en cuanto a su diversidad nacional y sus lenguas maternas o en cuanto a la integración o no de alumnado con necesidades educativas especiales. Y, en segundo lugar, porque los centros pueden no presentar a todos sus alumnos y alumnas a la prueba, de manera que, al esconder al alumnado con más dificultades, se falsean y manipulan los universos a comparar. Esta es una práctica común en aquellos centros que necesitan el marketing para atraer la demanda.
A esto tenemos que añadir que las pruebas diseñadas no sirven para valorar objetivos distintos a los académicos. No sirven para evaluar la autonomía, ni el espíritu cooperativo y de trabajo en equipo, ni la capacidad crítica, etc.
Incluso en el terreno meramente académico, la selección de unos temas u otros marca pequeñas diferencias que tienen que ver con el hincapié que haya hecho cada docente en un tema u otro. Por lo que yo recuerdo, por ejemplo, la expresión oral no se valora en la prueba de 6º y la expresión escrita se hace de forma rutinaria.
A pesar de todas estas cosas, la secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, contestó con un rotundo "sí" cuando se le preguntó “si los informes internacionales que colocan a los alumnos españoles por debajo de la media de la Unión Europea significan que España está en emergencia educativa”.
Tal barbaridad solo tiene motivaciones ideológicas. Desprestigiar la actual enseñanza para justificar la enésima reforma que, en general, supone siempre una vuelta hacia atrás, hacia un supuesto paraíso educativo que, como hace 20 años explicaron los sociólogos franceses Baudelot, y Establet, no existió jamás. Es el "bucle melancólico" del que hablaba Jon Juaristi aunque él se refería a la nostalgia nacionalista vasca de un país que nunca había existido.
Desdramaticemos. Por ejemplo, una diferencia de un 5% en los resultados como la que aparecen en las últimas evaluaciones publicitadas, las evaluaciones TIMSS, no es significativa. ¿Qué significa realmente la diferencia entre la media española en lectura, 513, y la de la Unión Europea, 534, o en matemáticas, 482 y 519, o en Ciencias, 505 y 521?
Nada. No significa nada pues ambos resultados están en la misma escala, la intermedia, que va desde los 475 puntos hasta los 550,  dentro de los cuatro niveles que usan los autores del estudio: "TIMSS and PIRLS have identified four points along the achievement scales to use as international benchmarks of achievement—Advanced International Benchmark (625), High International Benchmark (550), Intermediate International Benchmark (475), and Low International Benchmark (400)".
A lo mejor la diferencia se explica porque en España, en contra de la creencia común, hay menos profesores, trabajan más horas lectivas y las clases son más numerosas.
Según el estudio de Juan Martínez, del gabinete de estudios de CCOO, publicado en el TE de mayo de 2012, la ratio media en Primaria era de 21,1 alumnos por aula. Esta cifra es  superior a la de la Unión Europea, de 19,8 alumnos/aula (+6,6%). En la Secundaria inferior (nuestra ESO) la media española de 24,2 alumnos/aula era superior, un 10,5% mayor, que la de la Unión Europea, de 21,9 alumnos por unidad. Además, los cinco países de la UE mejor situados en el Informe PISA de 2009 de los que se tienen datos completos sobre ratios son Finlandia (19,8 en Primaria), Bélgica (20,1), Estonia (18,1), Polonia (18,7) e Islandia (17,8). ¿Por qué no imitamos a los mejores en este apartado?
Estas diferencias en las condiciones en las que se imparte la enseñanza explicarían, de sobra, que un 5% del alumnado estuviese un poco menos atendido y obtuviese peores resultados.

domingo, 31 de marzo de 2013

VALGO MAS MUERTO QUE VIVO

O gano más muerto que vivo, que ya dijo el sabio que no se puede confundir valor y precio.

Llevo tres meses dándole vueltas y las cuentas me salen: lo mejor, para mi hija y mi mujer, es que esté muerto.

Gracias al seguro de vida que el banco me obligó a suscribir para darme la hipoteca, a mi muerte la hipoteca quedará saldada y se ahorrarán 550 euros mensuales, casi un tercio de mi sueldo.

Como soy, o como fui, funcionario docente, mi mujer cobraría la pensión de viudedad que este año sería 12.883,39€ , el 50% del haber regulador, y mi hija, la pensión de orfandad, que es el 25% del mismo haber, 6.441,69.

Sin cotizaciones sociales y pagando alrededor de un 12% de IRPF, les podría quedar 1.400 mensuales que, sin hipoteca, ya es más que mi sueldo de maestro con 9 trienios, que encima es para tres.

¿No es una situación kafkiana que para cuidar mejor a mi familia tenga que fallecer?




viernes, 22 de marzo de 2013

OPOSICIONES, INFORMES Y CULTURA GENERAL


Me publican en Nueva Tribuna:

ORGULLOSO DE SER PROFE

http://www.nuevatribuna.es/opinion/juan-carlos-jimenez/orgulloso-de-ser-profe/20130321131007090007.html

Hace una semana fue motivo de escándalo para unos y de bochorno para otros un informe filtrado por la administración madrileña sobre los resultados de unas oposiciones a maestros. El titular más repetido: “El 86% de opositores a maestro de primaria suspende tests de nivel de niño de 12 años” lo dice todo.


Sin haber leído la noticia todavía, escuché ya dos tipos de reacciones. Desde algunos padres que se acercaban a preguntarme si podía ser eso verdad, hasta algunos colegas indignados que hablaban de nueva agresión, con datos manipulados, etc.
Empecemos por aquí. ¿Qué sentido tiene filtrar ahora el informe de unas oposiciones celebradas hace más de un año? En el mejor de los casos puede pensarse que la Administración pretendía descalificar a quienes defienden que se valore la experiencia docente en el acceso a la función pública docente. Intención fallida pues para eso habría que demostrar que los resultados de los interinos en esta prueba fueron notablemente peores que los del resto de candidatos. Y yo pienso que habrá ocurrido justamente lo contrario: el profesorado interino está mucho más familiarizado con esas preguntas, por tener que explicarlas y corregirlas diariamente, que el resto de los candidatos que no han vuelto a ver un problema de fracciones o decimales desde que dejaron la EGB.
Por eso, si yo hubiese estado en la mesa sectorial de enseñanza habría hecho tres cosas. Primero, pedir los resultados desagregados por franjas de edades y por situación laboral para poder averiguar si los resultados son mejores o peores entre los interinos, quienes han trabajado en la privada, quienes están parados y llevan años preparando oposiciones o quienes acaban de terminar la carrera. Segundo, habría solicitado el cese inmediato de quienes han participado en la elaboración y revisión del informe, pues ellos sí que han cometido errores que no se pueden justificar por las prisas o nervios de una oposición: 0.075 x 2 no es 0,0150 sino 0,15. Por último, habría presentado una prueba similar al equipo negociador de la consejería para ver si se atrevían a resolverla y demostraban que tenían mejor nivel que un alumno de 12 años.
Ocurre, sin embargo, que, por torpeza o por deliberada mala intención, y todo se puede esperar de una vengativa fundamentalista, el titular ya ha hecho daño a todo el colectivo docente público y alimentado la desconfianza de padres y madres en la capacitación del profesorado de sus hijos e hijas. Así que ya estoy echando de menos un rotundo comunicado del sindicalismo confederal, mayoritario en la enseñanza madrileña, que tranquilice a padres y madres, afirmando que son los primeros interesados en que a la enseñanza pública vayan los mejores profesionales, pues son los que educan a los hijos de los trabajadores; que nunca han defendido, ni defenderán, que un candidato que no tenga los conocimientos mínimos apruebe; y que quienes imparten clase en la enseñanza pública madrileña, a diferencia de la privada, o bien han aprobado los exámenes requeridos por los administradores del PP o bien, aun sin aprobar por falta de plazas, han sido los mejores candidatos en esas pruebas. Estoy echando de menos un comunicado exigiendo que si se quiere que en la enseñanza, por su especial responsabilidad, entren los mejores candidatos, como ocurre, por ejemplo, en Finlandia, han de ofrecerse salarios adecuados que la hagan atractiva. Y ha de incentivarse el buen desarrollo profesional, el trabajo en equipo y la innovación, en lugar de descalificar la profesión cada vez que los avatares políticos lo requieren.
Por último, he de decir que los datos del informe me parecen preocupantes. No creo que sea bueno esconder la cabeza bajo el ala, buscando excusas corporativas. He oído que algunos, los más cavernícolas, todavía se lo achacan a la LOGSE, mientras que otros, más inteligentes, ven las causas en el deficiente plan de estudios de magisterio que han ignorado los contenidos en beneficio de las técnicas didácticas, pedagógicas y sicológicas. Como yo estoy convencido de que se verían datos similares si las pruebas se pasarán a cualquier otra profesión, exceptuando a quienes están haciendo los deberes con sus hijos, creo que lo que debemos cuestionar son las maneras y métodos educativos que apenas ha cambiado en los últimos cien años.
Programas escolares aburridos y sin interés para los chavales; protagonismo casi absoluto de los libros de texto; clases “magistrales” y actividades educativas basadas en las órdenes, el control y la repetición reinan en los centros escolares desde siempre. Ya va siendo hora de que lo cuestionemos tajantemente.
¿Se puede seguir enseñando como hace cien años en un mundo, en el que como dice Will Richardson, la enseñanza y la información están por todas partes?
Dejémonos de evaluaciones externas “trasnochadas y estandarizadas” y atrevámonos a pensar otra educación y otra manera de medirla.

lunes, 29 de octubre de 2012

Mantener la marea verde (y 2)



Voy a poner mi granito de arena proponiendo, repitiendo, repitiendo, algunas medidas un poco distintas para continuar las movilizaciones dentro de una estrategia de presión continua. Se trata, como ya he dicho en el post anterior, de salir del sota, caballo y rey tradicional en la lucha sindical: asamblea, encierro, manifestación y huelga. Buscar actos llamativos, al estilo de la entrada en Mercadona de Gordillo que consiguió atraer a los medios de comunicación más de dos semanas.



Algunas acciones ya se han ido haciendo el curso pasado y en este caso lo que propongo es 1) unificarlas en días concretos, 2) no convocar otras cosas el mismo día, 3) difundirlas al máximo y con tiempo y 4) darle un lema, un objetivo concreto
 



Por ejemplo, "las aulas verdes en la calle". Esos sábados que se han ido haciendo en distintos barrios y ciudades en los que se hacían actividades educativas en las calles y plazas. Yo habría convocado uno el sábado 20 octubre (día de reflexión de las elecciones gallegas y vascas) con el tema “la democracia y los compromisos electorales”. Habría sido una clase de "educación para la ciudadanía" abierta al barrio. Pero se pueden buscar otros momentos y otros “leiv motiv” a condición de que se hagan con una cierta periodicidad (mensual o trimestral) y de forma coordinada y centralizada.

 
En otros casos, se trata de transformar imaginativamente algunas de las medidas clásicas. Por ejemplo, ya señalabamos en el anterior post de esta serie que Rioja ha demostrado que el encierro puede mantener la tensión del colectivo y procurar la atención informativa, si se trabaja con acciones desde fuera, se busca un lugar del que no te van a echar y haces girar alrededor del encierro las ruedas de prensa y las iniciativas que se te ocurran. Las modalidades pueden ser desde el encierro permanente en el que cada día un colegio, padres, profesores y estudiantes, está “de guardia” encerrado o, como se propone ahora Rioja, el encierro itinerante.

Podrían convocarse como “velatorios por la enseñanza pública” (o “amaneceres de la escuela pública”, según el humor) y ocupar el tiempo leyendo de forma continuada  algún texto, desde la Constitución o el Quijote hasta obras pedagógicas o literarias o históricas, leyendo una página por profesor y buscando, además, que cada día leyera una personalidad pública, actor, músico, político, etc. En Rioja se ha acompañado el encierro con todo tipo de iniciativas, desde un .concierto hasta pegadas de carteles, vestir con la camiseta verde a las estatuas de la ciudad, cadenas humanas rodeando la consejería, etc. 
Alumn@s del IES Vaguada de la Palma (Salamanca) de luto contra los recortes educativos
(Alumn@s del IES Vaguada de la Palma (Salamanca) de luto contra los recortes educativos)


Incluso las huelgas podrían convocarse de otra manera para evitar el desgaste del profesorado y lesionar lo menos posible la situación económica de los docentes.


Desde los paros de 15 a 30 minutos, a comienzo de las clases de primaria y a las 12 de la mañana en secundaria con concentración a la puerta de los centros educativos de profesores y, a ser posible, padres y madres para leer un manifiesto sobre el tema que se acuerde, hasta huelgas rotatorias. Por ejemplo, se podría convocar un paro parcial el 20 de noviembre, aniversario de las últimas elecciones legislativas, para leer un manifiesto sobre un año de legislatura.

O, por ejemplo, si se convocase, como en mi opinión debería hacerse, una huelga estatal contra la ley wertgüenza, se podría convocar  de manera que durase todo  un mes convocándola por comunidades autónomas. Cada día una de las 17 comunidades autónomas.

O una huelga de ocho días en las comunidades autónomas que así lo acuerden parando cada día uno de los ciclos educativos. (Esta convocatoria puede ser ilegal por lo que habría que convocar los ocho días a todo el mundo y, posteriormente, las asambleas decidir que cada ciclo hiciese sólo un día de huelga).

El resto de las movilizaciones, conferencias, concentraciones, bailes, conciertos, concursos de chirigotas educativas, día de la camiseta verde, etc. debe estar planificado y centralizado al máximo. En mi cole del curso pasado y en el de este curso el día de la camiseta verde es el viernes. Sin embargo, en el calendario de movilizaciones de la página web de “la marea verde” aparece el miércoles y en algún sitio he oído que se hacía el lunes. La dispersión no me parece buena estrategia, aunque se asemeje a la guerra de guerrillas, porque da imagen de descoordinación.

En cambio, unificar el día, y difundirlo y recordarlo semanalmente, daría más visibilidad a la acción y daría imagen de organización y fortaleza.


 

Un inciso antes de acabar: Al contrario de quienes defienden no realizar actividades extraescolares, me parece interesante estudiar el concentrar y unificar algunos de los días de salida de manera que salgan todos los centros y, si es posible, en torno también a algún eje de referencia. Por ejemplo: "los servicios públicos como instrumentos fundamentales de la democracia", y salir todos el mismo día a visitar unos, los hospitales, ambulatorios y centros de salud; otros, el canal de Isabel II; otros, la Renfe, el metro, los bomberos, la policía local, etc. etc.

Por último, también habría que estudiar, aunque es posible que el debate todavía no esté maduro, la convocatoria de “huelgas simbólicas”. Como tales entiendo aquellas que son huelga porque serían publicitadas como tales; porque habría carteles y pancartas en los centros, se llevarían pegatinas sobre la camiseta verde y se escribirían cartas a los padres y madres anunciando que se estaba en huelga. Simbólica, porque no se realizaría.

Huelga simbólica, principalmente, porque no descontaría un euro la administración pero si habría autodescuentos de una cantidad significativa que sería entregada a las AMPAS o a las FAPAS para crear un fondo con finalidad educativa: dicho fondo serviría, según los casos, para crear becas de comedor, becas para libros de texto o dotar las bibliotecas o cooperativas escolares.

Una iniciativa de este tipo, bien hecha, una especie de huelga a la japonesa, consigue la misma repercusión mediática que una huelga clásica, evita la guerra de cifras, posibilita un nuevo acto publicitario cuando se entreguen las cantidades recolectadas, acerca al profesorado positivamente a padres y madres en lugar de enfrentarles a ellos y plantea ante la sociedad no sólo que no se es insolidario sino que se está en contra de recortes que van a comerse las entidades financieras y los grandes defraudadores.

Frente a la huelga clásica con sus descuentos que nadie controla, y que, incluso, puede llegar a ayudar al gobierno en sus problemas de déficit, esta alternativa consigue alianzas y da un uso productivo a los descuentos.

Si la iniciativa se repitiese (bajo un nombre llamativo y nunca se debería hacer más de una por trimestre para no quemarlas) en esta segunda ocasión los euros autodescontados podrían ir dirigidos a comprar espacios publicitarios durante varios días para informar de nuestras reivindicaciones en los medios de comunicación (prensa y radio).


Fotos de facebook Página Por la Educación Pública en la Rioja
 https://www.facebook.com/mikel.bujanda#!/groups/educacionpublicalarioja/

Mantener la marea verde (1)


El comienzo del curso escolar ha estado caracterizado por el fracaso de la huelga indefinida, al que ha seguido un amplio desaliento en los claustros, en contraste con la proliferación y dispersión de convocatorias de concentraciones y manifestaciones y, ahora, la huelga general.

Del primer fracaso sorprende su envergadura. Tras todo un curso descalificando la estrategia de los sindicatos mayoritarios, acusándolos de falsear el verdadero sentir de las asambleas y de frenar las movilizaciones, se hubiera esperado que la convocatoria hubiese sido seguida, como mínimo, por el 25% de las plantillas. Aunque ahora se desvíe la atención y las culpas, nuevamente, hacia los sindicatos mayoritarios, el escasísimo 5% de seguimiento nos indica que hay un sector del profesorado que confunde deseos con realidades.

El desencanto en los centros educativos viene causado por el cansancio tras un curso de movilizaciones en el que no se han percibido éxitos concretos sino que, por el contrario, han persistido las agresiones contra la escuela pública y las condiciones laborales del profesorado.

Que el fracaso de la huelga indefinida no sea el canto del cisne de la marea verde va a depender de la capacidad de los sindicatos mayoritarios y las organizaciones que se reclaman del 15M para
1)     reconstruir algún tipo de consenso
2)     presentar una estrategia creíble a unos claustros camino del agotamiento y la desmotivación.
3) ser capaces de encontrar medidas impactantes y mediáticas que permitan proseguir la movilización con el menor desgaste del profesorado.

Se trata de acordar un programa de acción que dé perspectivas a las movilizaciones, que aclare los objetivos que se pueden obtener, de qué manera y con qué horizonte temporal.

El sindicalismo confederal en Madrid consiguió el curso pasado coliderar las movilizaciones a pesar de la desconfianza y el hostigamiento de algún sector y a ello no fue ajeno el sentido común y la experiencia de alguna de las corrientes de Comisiones Obreras que impulsaron el proceso desde institutos de Vallecas.

Sin embargo, hoy parece tan resignado como los convocantes de la huelga indefinida a que el movimiento se desinfle por carecer de motivaciones.

El nuevo consenso ha de plantearse sobre la base de que la lucha va a ser inevitablemente larga y ofrecer una estrategia de presión permanente que, al mismo tiempo, desgaste lo menos posible al profesorado y haga durar la movilización.

Una estrategia que, en primer lugar, diferencie los dos frentes en los que hay que moverse.

Por un lado, en todo aquello que depende de los Presupuestos Generales del Estado: salarios y plantillas, principalmente, hay que explicar al profesorado que no hay soluciones sectoriales ni parciales. Que no se va a descongelar salarios u oferta de empleo público a unos sectores y a los otros no y que, por lo tanto, la confluencia con los otros sectores no sólo es inevitable sino necesaria. Se trata, nada menos, que de cambiar la política económica y en esa tarea la marea verde puede jugar papeles importantes pero no puede triunfar sola.

En este sentido, esa estrategia debe buscar la convergencia y alianzas, principalmente, con otros colectivos de empleados públicos, confluyendo la marea verde en océanos arco iris (por el color de las camisetas de los otros colectivos). Pero también debe confluir en jornadas de lucha con el resto de los trabajadores, incluida la huelga general, en todo lo referido a la pelea contra la política económica, las desigualdades y el injusto reparto de los sacrificios.

Y, sobre todo, debe ser audaz y proponerse la alianza con los sindicatos de enseñanza en los países del sur (los llamados PIGS) para trabajar en la convocatoria de una movilización a celebrar el mismo día, que pueda ser el germen de una resistencia europea coordinada. Una iniciativa así despertaría y animaría la pasividad actual.

En el segundo frente, el frente específicamente educativo, que tiene que ver con las medidas de calidad, atención a la diversidad, nueva ley de educación, segregación de alumnos, privatizaciones, etcétera, habrá que hacer coincidir las movilizaciones con la comunidad educativa, padres, madres, estudiantes. Y, por último, habrá que convocar movilizaciones estatales, al menos, en torno a la nueva ley WERT.

En este marco, donde la CEAPA y el sindicato de estudiantes han dado el primer paso la semana del 15 al 22 de octubre, es más posible conseguir avances a corto y medio plazo, frenar alguna agresión, retirar alguna propuesta.

Para que la fallida huelga indefinida no sea el petardazo, el trueno, que da por finalizadas las tracas de fuegos artificiales del curso pasado, la estrategia de presión continúa que se consensue ha de estar gobernada por un calendario de movilizaciones ampliamente difundido y masivamente conocido. La proliferación de iniciativas de claustros, barrios, plataformas del curso pasado debe continuar, pero ordenada, planificada de alguna manera por algo parecido a una comisión central de movilizaciones que evite que las acciones se solapen y se ocupe de conseguir su máxima difusión y repercusión.

Y debemos hacer un esfuerzo para que las acciones sean lo más publicitarias posible y consigan la atención de los medios de comunicación con el menor coste, también económico, para el profesorado. Hay que salir del “sota, caballo, rey,” de las movilizaciones: concentración, manifestación, huelga, buscando iniciativas lo más mediáticas posibles. Hay que trabajar la propaganda y la publicidad, medidas que causen el desgaste electoral de la administración mientras nos granjean el apoyo de la sociedad.

El encierro permanente de Logroño nos está mostrando un  camino al mantener tensión informativa, y presión con el mínimo desgaste del profesorado. El encierro acompañado de acciones en la calle, cadenas humanas, aulas en la calle, ponerle la camiseta verde a las estatuas, conciertos, etc. ha movilizado a la comunidad educativa, ha procurado alianzas y no enfrentamientos entre padres y profesores y ha revitalizado la movilización, sin desgastar mucho a la mayoría de los docentes.
Fotos de facebook Página Por la Educación Pública en la Rioja 

domingo, 9 de septiembre de 2012

La huelga del 88 de la enseñanza pública no universitaria

Abuelito, abuelito, cuéntame otra vez la huelga del 88.

Pues, verás, C., la huelga tuvo lugar después de las primeras elecciones sindicales de la función pública. Estas elecciones se habían celebrado en diciembre de 1987, casi 10 años después de cuando las habían realizado los trabajadores de los sectores privados.

En las elecciones de la enseñanza pública no universitaria obtuvieron representación ocho sindicatos. Y media docena podían considerarse "progresistas".

ANPE Y UCSTE, sindicatos sólo de profesores, consiguieron el primer lugar pero ninguno alcanzó más del 25% de los votos. Después CSIF, CCOO y UGT. En Galicia y Euskadi tuvieron algún éxito los sindicatos nacionalistas como ELA, LAB y CIG. Y sin representación quedaron sindicatos como CGT o USO.



Abuelito, abuelito ¿por qué hay tanta división sindical? ¿No es más difícil así negociar con la administración que, al fin y al cabo, es única? ¿No se es más débil con tanta fragmentación?

Seguramente tengas razón, C, pero la pluralidad sindical es la que quieren los trabajadores y trabajadoras que votan. Y digo bien, que votan, porque ya en esas elecciones hubo casi un 40% de abstención.

Pero, ya ves, los profesores votan a ocho organizaciones y luego les piden que se pongan de acuerdo y les reclaman unidad.

Abuelito, abuelito, ¿y quiénes eran ANPE y UCSTE?

ANPE era un sindicato sólo de profesores, principalmente maestros, que estaba formado por los cuadros del sindicato vertical que existía en el franquismo. Aunque han ido evolucionando en democracia, sigue siendo un sindicato más bien de derechas.

UCSTE es otra cosa. También era sólo de profesores. También su base principal eran los maestros, pero era, y es, un sindicato de orientación progresista, en la medida en que fue un invento del Partido Comunista de España cuando pensó que en los sectores profesionales era posible el sindicato unitario que no había sido posible en el resto del mundo laboral por la existencia histórica de la Unión General de Trabajadores (UGT).

Sin embargo, cuando UGT resucitó la FETE en la enseñanza, el Partido Comunista se replanteó su estrategia y decidió impulsar las Comisiones Obreras de enseñanza. Lógicamente, tanto viraje no satisfizo a todos sus militantes y muchos se quedaron en UCSTE . Por ejemplo, Julián Angúita, maestro, estaba afiliado a UCSTE y no a CCOO, como parecía lógico y todo el mundo pensaba.

La UCSTE acabó fragmentándose en sindicatos de Comunidad Autónoma y aunque son mayoritarios en muchas de ellas (País Valenciano, Baleares, Cantabria, Catalunya, Canarias) no tienen ninguna representación en Madrid. En Madrid, Comisiones Obreras tiene casi el 50% de los votantes pero hay que decir que la abstención es también el 50%.

 Y, volviendo a tu pregunta anterior, cuando Comisiones Obreras se sienta en una mesa de negociación, la administración sabe perfectamente que sólo le han votado uno de cada cuatro profesores y es más fácil resistirse a sus propuestas.

Abuelito, abuelito, ¿no te estás yendo por las ramas?

Si no me interrumpiera con tus preguntas...

Decíamos que había habido elecciones sindicales en la enseñanza y los sindicatos habían presentado sus programas. En casi todos hablaba de incrementar las retribuciones, incremento que pronto se popularizó bajo el concepto de "homologación retributiva con los funcionarios del mismo grupo de titulación de otros ministerios".

Comisiones Obreras realizó un estudio comparando lo que ganaban de media todos los titulados medios del resto de la administración y lo que ganaba los maestros. Y otro estudio similar para comparar a los titulados superiores con los profesores de secundaria.

Y creo recordar que salió una diferencia de 50.000 pesetas mensuales, más o menos.

Abuelito, abuelito ¿se compararon el resto de las condiciones de trabajo?

Eso no era posible. Ni necesario. Tampoco se tuvo en cuenta que nosotros teníamos un mes más de vacaciones. De haberlo hecho seguramente la diferencia hubiera sido menor.

El caso es que con ese estudio los sindicatos se reunieron y establecieron una plataforma reivindicativa con varios puntos y no solo el salarial.

Se hablaba de interinos, de concurso de traslados, de jubilación. Tendría que consultar mis notas.


(La plataforma unitaria de la huelga de profesores de EGB y enseñanzas medias de la educación pública, se elaboró en enero de 1988 y sus reivindicaciones principales fueron cuatro:
Homologación retributiva del profesorado con los demás funcionarios de igual titulación.
Jubilación anticipada a los 60 años, económicamente incentivada.
Regulación de la responsabilidad civil de los docentes por los accidentes de los alumnos a su cargo.

Estabilidad en el empleo del profesorado interino y reconocimiento de su antigüedad para el acceso al funcionariado.)

Los sindicatos presentaron sus reivindicaciones en la recién estrenada mesa de negociación sectorial y, cuando se encontraron con la negativa de la administración, se plantearon convocar una huelga. La convocaron en marzo

¿Huelga indefinida, abuelito?

No, C, no. Se plantearon, simplemente, dos días de huelga como demostración de fuerza ante la administración. Y el seguimiento fue tan masivo que sorprendió a los propios convocantes: un 80% del profesorado se puso en huelga. A pesar de eso la administración se resistió a mover ficha y los sindicatos tuvieron que establecer un calendario de movilización intermitente. Se convocaron dos o tres días de huelga cada dos o tres semanas. Y las convocatorias se mantuvieron con similar grado de seguimiento. Apenas se bajó un 5 o un 10% de los huelguistas.

¿Y el ministerio cedió, claro?

Ojalá las cosas fueran tan sencillas. El ministerio se resistió, claro. Argumentó que era imposible comparar los trabajos de unos y otros funcionarios y que Hacienda no tenía dinero para tanto docente. Además, imagino que pensaban que sentaría un pésimo precedente para el futuro y no sólo de los profesores. Si cedían, se exponían a huelgas de otros funcionarios e incluso a nuevas huelgas en la enseñanza por otros motivos.
Así que lo que hizo fue una oferta mínima en  2 tiempos.

¿Estabais en un callejón sin salida?

La cosa estaba complicada, sí. No se sabía cuánto tiempo más iba a aguantar la gente de huelga tras los descuentos de 20 días. Y algunos sindicatos se pusieron nerviosos. En la mesa había cinco sindicatos. Los sindicatos de la derecha, ANPE y CSIF, pensaban que sus bases, gente más bien de orden, estaban cansados de tanta huelga, que eso era cosa de rojos; la Unión General de Trabajadores estaba preocupada por el desgaste al que estaba sometiendo a un gobierno socialista, un gobierno hermano, al fin  y al cabo, y un sector de UCSTE pensaba que ya no se podía conseguir más, que el ministerio no iba a ceder más y que no merecía la pena que nos siguieran descontando si no iba a haber mejores ofertas sobre la mesa. Comisiones Obreras mismas estaba preocupada: ¿cuánto tiempo más podíamos mantener los profes la movilización con el mismo nivel de fuerza si el ministerio no cedía?

¿Y entonces convocasteis la huelga indefinida?

No, nunca hemos sido suicidas.

Una noche aciaga el ministerio volvió a reunir a los cinco sindicatos y les dio un ultimátum. O aceptaban su última oferta y ya seguirían negociando el curso siguiente o se rompían las negociaciones. ANPE,CSIF y UGT aceptaban, Comisiones lo rechazaba y UCSTE dudaba. UCSTE era la clave. Si firmaba la oferta, habría acuerdo, si no, UGT tampoco la firmaría y la derecha se echaría para atrás.

Durante toda la noche Comisiones trató de impedir que UCSTE firmase. Los de Comisiones sabían que si cuatro sindicatos firmaban y uno no, la gente no haría distinciones. Se olvidaría de quien había firmado al cabo de dos meses y hablaría de la traición de los sindicatos, así en general.

A las cuatro la madrugada, Comisiones se dio por vencida. UCSTE firmaba. (Uno de los cuatro negociadores de Comisiones Obreras sentenció: "no podemos hacer más, dejarles que se hundan")

Maravall asegura que el preacuerdo firmado con los sindicatos "es el límite y el máximo posible"

  • Comisiones Obreras pedirá a los profesores el voto negativo en el referéndum

¿Y así terminó todo?

No. Los firmantes eran conscientes de que lo firmado era poco e iba ser rechazado por las asambleas donde suele ir el profesorado más militante o concienciado  y trataron de conseguir legitimidad convocando un referéndum para ratificar el acuerdo alcanzado.

Pero el resultado del referéndum fue abrumador. Hubo una participación masiva y un 82% del profesorado rechazó la propuesta. (Si tuviera por aquí mis notas te daba los datos exactos de participación).

Los resultados no admitían dudas o interpretaciones y los firmantes no tuvieron más remedio que desdecirse.

¿Y qué pasó entonces?

Comisiones Obreras pretendía que, tras el referéndum, fuera el ministerio quien tuviese que mover ficha y proponía esperar un poco. Pero los sindicatos radicales, apoyados ahora por los sindicatos firmantes, propusieron una huelga indefinida. El argumento de los firmantes era, algo enfadados y mosqueados, que si no se aceptaba la oferta del MEC, lo consecuente era ir a por todas.

Aunque Comisiones Obreras pensaba que la voluntad del profesorado ya estaba demostrada con el aplastante resultado la consulta y que la huelga indefinida sería minoritaria, cedió para no romper la unidad otra vez y no ser acusada de boicotear la movilización. La huelga indefinida se convocó y a los tres días se desconvocó por falta de seguimiento. Fue el estertor del movimiento. Llegó junio y el curso terminó como había empezado pero con la gente quemada, con 10 días menos de salario y llamando traidores a todos los sindicatos.


CC OO mantendrá la huelga intermitente sólo en caso de contar con apoyo mayoritario

http://elpais.com/diario/1988/05/28/espana/580773607_850215.html

Vaya palo, abuelito, y vaya marrón

Sí. Sin embargo, en Comisiones se hacía el análisis de que el ministerio no tenía más remedio que negociar el curso siguiente si no quería tener un conflicto permanentemente abierto y un profesorado cabreado.

Así que cuando comenzó el curso siguiente, sin convocatoria de huelga ni nada, se pusieron a negociar.

¿Negociar sin huelga?

Las huelgas, cuando se convocan, es para demostrar una fuerza que el otro no te reconoce. Si tus fuerzas están claras no tienes que convocar porque la otra parte ya sabe que, si lo haces, tendrás un seguimiento masivo.

Pero este no era el caso: la gente estaba quemada y no se sabía si volverían a movilizarse.

Es cierto. De hecho, Rubalcaba, que sustituyó al equipo negociador del ministerio, le dijo un día a los sindicatos: "a nosotros nos odian pero a vosotros os desprecian".

Sin embargo, la movilización del curso anterior todavía tenía efectos hasta el punto de que el Ministerio necesitaba un acuerdo para lanzar la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). La ley no podía ser lanzada con el profesorado en contra. Era una situación en la que el coste del desacuerdo podía ser muy grave.

Tras meses de negociaciones, en diciembre, se firmó un nuevo acuerdo retributivo, que incluía los sexenios, un nuevo sistema de acceso a la función pública para interinos, el acuerdo sobre la jubilación anticipada los 60 años, que lo firmó Comisiones en solitario, un nuevo concurso de traslados, el sistema de acceso desde maestros a profesores de secundarias, etc.



Todos felices, por fin?

Ni por asomo. Casi todos los acuerdos tuvieron su crítica y aunque los hemos disfrutado todos los docentes, mucha gente sigue pensando que se podía haber conseguido más, que los sindicatos habían cedido muy pronto y que no había merecido la pena tanto descuento para lo poco conseguido.

Fíjate en que la jubilación a los 60 años, de la que hoy todos lloran su final, fue firmado en solitario por Comisiones Obreras en medio de grandes críticas.

Y cuando alguien critica así, a la mayoría le da por pensar que seguramente se habría podido conseguir algo más si los sindicatos no fueran tan pactistas, débiles y vendidos. De hecho, no sé lo que dirán los militantes de CGT sobre aquella época pero si recurrimos a las hemerotecas veríamos que lo criticaban ferozmente.

¿Y qué pasó en las siguientes elecciones sindicales?

La abstención aumentó otro poco y Comisiones Obreras tuvo un éxito relativo. Se convirtió en el primer sindicato de la  enseñanza pública pasando del 17% de representatividad al 23%.

La verdad es que me pareció poco rédito para tan buen trabajo.

¿Y tú qué hacías entonces, abuelito?

El abuelo tiene el orgullo de haber estado liberado por Comisiones Obreras durante esos años. Que me pagasen por defender a los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza pública y a esta enseñanza pública siempre me ha parecido un chollo. Ya sé que para otros eso de haber estado liberado, y tanto tiempo, me convierte en un burócrata de mierda, uno de esos traidores que huyen de la tiza. Yo nunca me he visto así y no sólo porque pensaba que era algo temporal, aunque se fue alargando en el tiempo. He tenido la suerte de poder elegir entre dos trabajos que me apasionan por igual. Y eso de poder elegir me ha evitado tener que tragar con piedras de molino o aguantar cosas que no me gustasen porque no tenía adonde ir.

(Durante mi época de liberado he  encontrado vagos, torpes, aprovechados y trepas y demás calaña. Pero en  igual medida que en cualquier otro gremio. Como en la mayoría de los claustros. Incluso menos que en algunos sectores, como, por ejemplo, los diplomáticos. Pero si el número de mala gente es igual que en el de cualquier sector, el número de buena gente es, sin embargo mayor. Gente desinteresada cuya única motivación es mejorar las condiciones de trabajo de sus compañeros y defender la enseñanza pública he encontrado muchísima).

El abuelo se liberó para Comisiones Obreras en septiembre de 1984. Entonces sólo había ocho liberados para todo el territorio MEC y sólo uno para Madrid. Ese fue el abuelo.

Al curso siguiente o dos cursos después, ¡ay, la memoria!, aumentaron los liberados. Y al abuelo le nombraron "secretario de acción sindical estatal de la enseñanza pública". En el argot sindical, eso significaba que cuando se convocó la huelga de 1988 el abuelo era el máximo responsable de las movilizaciones y uno de los cuatro miembros de la comisión negociadora de Comisiones Obreras en ese proceso.