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lunes, 10 de junio de 2013

POR QUÉ NO HICE LA PRUEBA DE 6º

Adrian MG, un antiguo alumno del Palomeras Bajas (Vallecas) que se negó a hacer la prueba de 6º hace un mes me manda sus razones. Algo así escribió para la inspección el día de marras. (Ver post de

Lo transcribo tal cual lo redactó él.

Adrian tiene un excelente expediente académico pero cuando lo recuerdo me quedo con su sentido del humor, su sensibilidad ante la injusticia y su compañerismo. Le gusta el fútbol, este curso han ganado el campeonato escolar de Vallecas, y toca el saxofón con un grupo.

Estos chavales tienen algo que ni Pisa ni revalidas podrán medir nunca.

"El porque de no hacer la prueba

1 Que una prueba sirva para valorar nuestro nivel esta genial, pero que se publiquen no me parece bien.

2 La gente que con mas  problemas y/o dificultades tiene que hacer la prueba cosa que no esta bien.

3 La prueba fue el día 7 de Mayo por lo que el día 8 no podían venir.

4 Los colegios que tiene una "peor población" se ven mas afectados que los que tiene una población diferentes.

5 Hay colegios que preparan durante un curso entero la prueba y lo importante no es esa prueba lo importante es el trabajo de todo el curso.

6 Es una decisión mía apoyada por mis padres.

7 Lo mal que nos ha tratado la inspectora con frases como: "Esto va a contar en vuestra nota académica" y "A vuestra profe se le abrirá un expediente".

8  A mis compañeros que habían hecho la prueba los trataban mucho mejor que a los que nos habíamos negado."

Atentamente Adrian MG."

lunes, 13 de mayo de 2013

Figar contra Idefix. Capítulo II



Nuevamente, como el año pasado, (ver el post "Aguirre contra Idefix") la autoritaria administración educativa madrileña ha estado a punto de crear un conflicto con la comunidad escolar del CEIP Palomeras Bajas. Si esto no ha sido así, comentan en el centro, ha sido por la apertura de mente de una inspectora a la que se obligaba a ejercer de policía ideológica.

Narremos lo sucedido. El 7 de mayo estaba prevista la celebración de la estúpida prueba de 6º. Ese día los padres y madres de 6º del Colegio Público Palomeras Bajas decidieron, como lo llevan haciendo desde su implantación, boicotear la prueba, no asistiendo al colegio y organizando una actividad paralela en Cosmo Caixa. Dos familias, no obstante, decidieron enviar a sus hijas al colegio y realizar la prueba. Sin ninguna interferencia ni coacción por parte de la mayoría.

Como ocurriera el curso pasado, la administración decidió regresar al día siguiente, el día 8, y examinar a los rebeldes aunque los resultados no sirvieran ya para nada ni pudiesen publicarse. No creo que merezca la pena detenerse en la incoherencia política del PP que permitió y alentó la objeción a medidas y leyes del gobierno socialista, como ocurrió en el caso de la asignatura de "educación para la ciudadanía", pero recurre a la testosterona, a lo que yo llamaría “autoridad testicular”, para vencer la resistencia de los que disienten de sus políticas. Poco importa que el PP se llene la boca con la libertad de elección de los padres y se olvide de ella cuando estos padres protestan: hace tiempo que he llegado a la conclusión de que esta derecha sin complejos que nos gobierna no tiene ningún problema en decir una cosa y la contraria con la misma cara de póker de siempre, sabiendo que su electorado, alimentado por el odio a las izquierdas de la TDT y el "tú más" de sus voceros, se lo va a perdonar. 



El caso es que ahí estaban los emisarios de Figar imponiendo su miserable prueba a los chavales de 6o. Supongo que lo que menos se imaginaban es que esta vez niños y niñas de doce años les iban a salir respondones y se iban a oponer a realizar la excremental prueba. De repente, dos derechos colisionaban: el derecho que las madres y padres tienen sobre la educación de sus hijos e hijas y el derecho de la administración. De repente, lo que era válido, aplaudido y alentado para objetar y boicotear la asignatura de “educación para la ciudadanía” ya no era válido para la estúpida prueba. De repente, "cuando se entra en la escuela hay que obedecer, así que ya estáis haciendo entrar en razón a los chavales". 



El conflicto se convertía en un problema de autoridad en el aula y en el centro. (Al estilo de como se pretende convertir cualquier conflicto social en un problema de orden público). De este modo, obviando la contradicción con las intenciones y deseos de sus progenitores y hurtando a los chavales el derecho a la protesta pacífica, descontextualizando las conductas, se planteaba un problema de disciplina que cuestionaba e interrogaba al centro: ¿qué hacéis cuando un niño se niega a realizar una actividad lectiva?



Una pregunta falsa porque las comparaciones son imposibles y una pregunta trampa porque todas las respuestas posibles estaban vedadas: cómo explicar que en el centro las normas han sido avaladas por la asamblea de clase, consensuadas en la comisión de representantes y aprobadas por el consejo escolar y en ese contexto ese tipo de conflictos colectivos son improbables porque las normas tienen una autoridad democrática de la que carecen las imposiciones externas y si se producen conflictos  se resuelven sin prisas en ese marco. Cómo explicar que los conflictos individuales puntuales pueden solucionarse avisando a padres y madres, baza prohibida, y contraindicada, de antemano en este tipo de imposiciones.



Las medidas previstas en el reglamento de derechos y deberes de los alumnos no servían ahora y se les exigía a los profesores que actuasen como gendarmes. O la falta era leve y la intervención de fuera del centro sobraba y sobraba dramatismo o era grave y debía llevarse al Consejo Escolar o abrirse un expediente. En este último caso, con todas las garantías que la norma da al estudiante para evitar la arbitrariedad, la coacción y el autoritarismo, incluido el derecho de los padres o madres a reclamar.



¿Por qué no se hizo así sino que se busco violentar la decisión, acertada o no, de unos chavales a los que queremos enseñar a ser personas solidarias, críticas, responsables y autónomas? (Esas cosas que no mide ninguna evaluación externa nacional o internacional). La democracia testicular de estos neodemócratas decidió utilizar a los chavales para castigar a los padres y madres disidentes. Igual que la LOMCE, que está proyectando sus negras alas sobre nosotros, estos incidentes nos retrotraen a la escuela del franquismo.

  

lunes, 22 de octubre de 2012

TERSCH como síntoma de la degración de los valores de la derecha

Cuando oímos hablar de austeridad, la mayoría de los empleados públicos  y muchos, muchísimos, de los trabajadores privados no llevamos la mano a la cartera.

Los unos, porque sabemos que nos van a recortar nuestros salarios; los otros, porque suponen que los recortes se contagiaran y, en cualquier caso, saben que los recortes públicos afectan a gran parte de su salario indirecto: la gratuidad de la enseñanza y la sanidad pública, los precios del transporte público, etc.

Y, sin embargo, no tendría que ser así. Los más interesados en que se use apropiadamente el dinero de nuestros impuestos somos quienes los pagamos "religiosamente" a través del descuento en nuestras nóminas. (Quienes no disponemos de otros ingresos que las nóminas somos los únicos que no defraudamos).

Los trabajadores, públicos y privados, queremos que no se despilfarre nuestro dinero sino que se use en cosas útiles y productivas.

Ocurre, sin embargo, que para los malos gestores, esos que nos han llevado a esta situación de crisis, lo fácil, lo sencillito, es recortar salarios y empleo y lo complicado, investigar los múltiples sumideros por los que se desaguan nuestros impuestos.

Hace unos días, viendo un debate en Telemadrid, descubrí uno de esos sumideros al enterarme de que un tal Tersch cobra 500 euros cada noche por una intervención de más o menos dos minutos. 

Supongamos que, agotado por el esfuerzo, el tal Tersch no trabaje los fines de semana (viernes, sábado y domingo) y comprobaremos que al tal Tersch nuestros impuestos le pagan al mes, por menos de 50 minutos de cháchara, la friolera de 8.000 euros. Como cobra por otros dos programas otros 4000, al final se lleva de nuestros impuestos 12000 euros (http://www.elplural.com/2012/11/16/¿cuanto-cuesta-hermann-tertsch-a-los-madrilenos-telemadrid-le-paga-12-000-euros-al-mes/ ) Más de seis veces, 6, lo que gana, en mano, un maestro.

(No voy a meterme con la presunta catadura moral del tal Tersch. Resulta gratificante ver cómo los católicos fundamentalistas del PP perdonan los presuntos pecados de presuntos pederastas, como Dragó, terroristas, como Pio Moa, o presuntos puteros cinematográficos, como el director del Inmundo, en cuanto ponen su pluma al servicio de la calumnia y el rencor).

El salario no recortado de Tersch me parece un síntoma ejemplar de las prioridades y escala de valores de la derecha, capaz de pagar más a un propagandista, por muchísimo menos trabajo, que a diez maestros.

Desconozco los méritos  del tal Tersch pero puedo asegurar que en ningún momento hizo una oposición, en ningún momento participó en un concurso  donde compitiendo con otros candidatos tuviese que demostrar sus aptitudes. De su biografía en Wikipedia parece deducirse que fue uno de esos militantes del Partido Comunista que descubrió, con ayuda de los apellidos familiares, que era más lucrativo ser vocero de la derecha y abandonó sus veleidades juveniles.

Su salario no responde a ninguna lógica del mercado como nos querrían hacer creer. Parece difícil que el tal Tersch pudiese encontrar otra televisión de  extrema derecha donde le pagasen tal cantidad por 50 minutos de trabajo.  Por el contrario, su trabajo, que si desapareciese no originaría ningún cataclismo en Telemadrid o en los medios de comunicación, podría ser realizado por cualquier joven licenciado en Ciencias de la Información por una sexta parte de lo que cobraba el tal Tersch. 

Su salario responde a la escala de valores y el orden de prioridades que la derecha política mantiene incluso en épocas de crisis como ésta. Primero sus asesores y propagandistas, después enseñantes, enfermeros, médicos, etc.

Mientras la sociedad permita estos desmanes, mientras se permita que una televisión propagandista, y que pierde dinero todos los años, page esos salarios a periodistas del pesebre mientras se maltrata y malpaga a sus docentes, será difícil salir de la crisis sin recurrir a políticas autoritarias y a la represión de los disidentes.

(Aqui acaba el post pero no me resisto a comentar otro aspecto. Estoy convencido de que si el tal Tersch leyese esto, alegaría que su trabajo real no es de dos minutos sino que necesita más tiempo para preparar sus intervenciones, documentarse, contrastar fuentes y que lo que a nosotros nos parece una breve homilía de cinco minutos exige mucho mayor tiempo de trabajo.

No le crean. Es la misma cantinela que cuentan los docentes sobre sus horas de preparación de clases, programación, evaluación, coordinación, etc. Esas pamplinas ya fueron rebatidas por Espe Rancia y aplaudidas por el propio tal Tersch. Si no vale para los profesores, no debería valer para el tal Tersch.)